Hacía algún tiempo que no pasaba por aquí. Entre astenia primaveral, clases de visionado de fotos, ritmo de vida y porque no decirlo sentimiento de poco orgullo de las fotos hechas, han hecho que dilatase este post.
Algo aparentemente sencillo se puede convertir en un dolor de cabeza y esta ha sido una de las ocasiones.
La dinámica era sencilla, repartirnos colores y dar un paseo en el cual se mostrase dicho color dándole sentido. Y sinceramente, es lo último lo que más trabajo y con lo que menos contento del resultado estoy.
En mi caso, me tocó trabajar el color rojo.
Quizás la foto más evidente era la de una señal de tráfico, por ejemplo la de prohibido, en la que prepondera el color rojo. Para dar a la foto ese toque más personal, más distintivo, estuve realizando varias tomas en las cuales trate de quemar la foto para que quedase solo la señal, o traté de darle movimiento, desenfoque, etc.. de todas ellas me quedo con esta.

Aprovechando la bandera de la comunidad de Madrid que esta en las cristaleras de las paradas de metro y mediante la técnica de zooming, también trate de crear una imagen menos realista en la cual el rojo fuera importante. En ella se puede ver la bandera de la comunidad, la estela de las estrellas y para mi lo más importante, esa franja rojiza inexistente en la realidad que emana de la bandera.

Y por último y quizás la más sencilla técnicamente, la más aburrida pero para mi la que más significa.

Una street photo, una foto costumbrista, una foto de un barrio típico de cualquier ciudad dormitorio del extrarradio madrileño. Sentimiento de pertenencia a cualquier barrio obrero de los años 70-80 a los que nuestros padres o abuelos tuvieron que llegar desde los pueblos. Evocación a aquellos bloques en los que sin familia cerca, se creaban lazos de amistad y familia con los vecinos, en los que apoyarse en ocasiones y disfrutar buenos momentos en otra. Barrios descritos y estudiados en El fotoensayo «Toldo verde» de Kike Carbajal y Pablo Arboleda









































