En esta ocasión , tratando de aprovechar el ratito de luz que aún hay a la hora de clase, nos centramos en la realización de bodegones en exterior.
Nunca ha sido un tipo de fotografía que haya practicado y se nota. Aparte, es la segunda clase y ya se me olvidó llevar el trípode, seguro que a lo largo del curso un día voy sin batería, otro sin tarjeta y otro sin cámara. Tiempo al tiempo.
La finalidad de la clase. Tratar de aprovechar la luz que había mediante el uso de reflectores caseros y espejos para fotografiar un objeto. El objeto, nada más y nada menos que mi cámara Werlisa color.
La verdad, no he quedado para nada contento. Partiendo que no es un estilo de fotografía que suela realizar, la poca luz que teníamos y disparar a mano alzada por olvidárseme el trípode, no estén mal pero espero que cuando hagamos cosas parecidas en el estudio, pueda captar mejor la luz y el objeto y quedar más contento.
Para muchos de nosotros, el inicio no es el uno de enero, sino más bien el mes de septiembre donde se recupera la rutina y tras cuadrar agendas, puedes iniciar, recuperar, probar, algo.
En mi caso, este año ha sido la fotografía.
La primera práctica del curso es aprender la técnica usada por Alekséi Titarenko en algunas de sus obras más reconocidas.
Artista estadounidense nacido en Leningrado, entro en contacto con la fotografía a la edad de 8 años, y ahí sigue, porque en el momento de redacción de este post, esta vivo 😛 .
Parte de su obra se focaliza en la fotografía en blanco y negro, con tiempos largos de exposición con lo que logra convertir los objetos en movimiento en fantasmas que transcurren a lo largo de la fotografía.
Os dejo un análisis del fotografo realizado por Rober Tomás
Mis conclusiones es que la técnica para lograr este tipo de fotografías, se basa principalmente en el tiempo de exposición para lograr generar ese movimiento y la apertura de diafragma para captar los detalles pero sobre todo para gestionar la luz y no «quemar» la foto
Después de 55 instantáneas a lo largo de la clase en la que aprovechamos el atardecer y el inicio de la noche con sus luces , tocaba vuelta a casa y el trabajo de selección de fotografía para la clase.
Finalmente la foto que elegí para presentar a mis compañeros fue esta.
De todas elegí esta, debido a que siento que el camino y las farolas me han ayudado a marcar la acción de las personas y por tanto la técnica. Así mismo la mezcla de urbanismo con un edificio de ladrillos blancos, acentuado por ser la foto en blanco y negro, con el jardín de árboles plasma el vivir de la localidad de la foto, donde aún se puede disfrutar de varias zonas verdes.
También os dejo otras dos fotos de la misma práctica.
Por desgracia, si bien la foto no me disgusta y buscaba precisamente ennmarcar el movimiento entre el edificio y el árbol, creo que la farola y la papelera principalmente se han convertido en el centro de atención. Además, hay personas que se «están fugando» de ese marco imaginario que buscaba, indefiniendo el tronco del árbol. También tengo la sensación que el uso del color en este caso, elimina parte del encanto de la foto.
Quizás esta haya sido la foto que más me ha gustado, era ya de noche y podemos observar las luces y el movimiento en primer plano. Además en este caso un movimiento de atrás hacía delante lo que te lleva a sumergirte en la oscuridad final de la foto. No la elegí, porque siento que al haber usado una iso alta, la foto me ha generado algo de ruido y a pesar de haber usado trípode, tengo la sensación de algo de trepidación.